Bienvenida al DÍA 1 del curso SUELTO Y CONFÍO.

Me acabo de mudar de país. Escogí venirme a vivir a Portugal principalmente porque su clima es delicioso y todo el país tiene costa. Por el momento no tengo amigos y GRACIAS a Dios mi mamá estará con la Navidad y conmigo unas semanas.

Hoy salimos a almorzar y a dar unas vueltas, y de repente me di cuenta que no tenía mi celular. Sin mi celular no puedo meterme desde la computadora o desde otro teléfono a mis cuentas de banco, correo, redes sociales porque me pide un código que la App envía a mi celular cuando es un dispositivo nuevo. — De perder mi celular tendría que recuperar mi chip para tener el mismo número y CLARO solo lo entrega en una agencia en El Salvador.  ¿Qué problema, verdad? Sin WhatsApp, ¿Cómo me comunicara con mis pacientes? ¿Cómo aviso en mis redes que no tengo mi celular de El Salvador? ¿Cómo me meto a mis cuentas de banco? Etc., etc.

ME TENGO QUE REGRESAR es lo primero que pensé. ¿Cómo es posible que me pase algo así estando en un país tan lejos de El Salvador? ¿Cómo lo soluciono? Bla, bla, bla… y quise entrar en pánico.

SUELTO Y CONFÍO. — Estresada no se resuelve nada y se empeoran las cosas. Así que me fui a caminar al mar, a admirar sus conchitas, a disfrutar a la Navidad y a CONFIAR en que Dios sabe PARA QUÉ necesito mi celular y lo que pasaría si no lo tengo. — Dios sabe perfectamente lo que NECESITAMOS.

“NO ESTOY SOLA” – Es una CREENCIA muy hermosa. El saber que SIEMPRE, en todo momento Dios está cuidándonos y limpiando nuestro camino.

Al regresar de caminar, me llegó un mensaje de Uber a mi correo que decía que el conductor tenía mi celular. — Me acabo de comunicar con él y vive a una hora de donde estoy, así que dice que mañana me mandará por correo mi celular. — Ay les cuento el desenlace.

Por el momento, no me pregunten cómo, he podido estar conectada por WhatsApp web y por allí les he pedido a mis pacientes nuevos de mañana su correo para enviarles el link de Zoom para la cita. 🙂

¿Suertuda? — Puede ser. Pero más que eso, ME GUSTA CREER QUE DIOS CUIDA DE MÍ.

Generalmente cuando las cosas no nos salen como queremos, NOS FRUSTRAMOS y dejamos de disfrutar la vida. — Pude haberme puesto a llorar, a hacer escándalo, etc. Pero en vez, DECIDÍ CONFIAR. “Todo va a estar bien”, “Sé que esta es una oportunidad donde me demostrarás que no estoy sola”, “Gracias por lo que me estás enseñando con esto”… Mi actitud me ayudó a mantenerme tranquila y a ver plumas en el mar mientras caminaba. Esas plumas son las señal que mis ángeles ocupan para decirme: TRANQUILA. — NO LAS HUBIERA VISTO si me hubiera quedado encerrada y llorando.

En la vida, vivimos FLUYENDO o FORZANDO. Disfrutando o controlando. Con gratitud o quejándonos. EN AMOR O EN MIEDO ¿En qué equipo estás? ¿En los que quieren controlar o en los que fluyen y disfrutan?

Hoy, para cualquier cosa, decisión, situación, preguntate… ¿En qué equipo estoy? ¿En los que fluyen o fuerzan? ¿Estoy viviendo esta situación desde el AMOR O DESDE EL MIEDO? 

Si estás frustrada porque el trabajo que querías no te salió, te estás separando de tu pareja, tu hijo/a se fue de la casa, perdiste un hijo, perdiste tu trabajo, preocupada por el dinero, NO ESTÁS FLUYENDO NI DISFRUTANDO. — Es normal estar triste un día porque lo que querías no te salió. PERO cuando la tristeza se vuelve tu estado de vida, TENEMOS QUE CAMBIAR DE RUMBO.

Cuando ves una situación desde el amor, buscás y ves el aprendizaje, el propósito de fondo, ¿Qué estoy aprendiendo de esto? ¿Para qué me está pasando? — En cambio, cuando estás en el miedo, ves todo trágico, te sentís víctima y no ves ninguna solución a tu favor. 

Vida es UNA y la tenemos que DISFRUTAR. Este día no regresará JAMÁS. El dinero, el trabajo, mi celular con sus fotos, o lo que sea, se pierde y se vuelve a hacer. De alguna u otra forma iba a recuperar mi chip e iba a poder entrar a mis Apps. Pero EL TIEMPO NO REGRESA. Mi mamá en unos días se irá y tengo que disfrutarla al máximo en vez de arruinar nuestro momento por haber perdido mi teléfono. Acordate, TODO EN ESTA VIDA TIENE SOLUCIÓN. Y no UNA solución, sino, VARIAS SOLUCIONES.

Lo contrario de fluir es forzar. Forzar es tratar que el zapato talla 6 me quede cuando soy 8. Fluir es querer recuperar mi celular, pero sentarme a ver el atardecer con mi mamá comiendo manzana.

¿En qué equipo estás?

“Si supieras quien camina a tu lado, sería imposible que experimentaras miedo” (UCMD)

Aquí estoy para acompañarte y servirte. Escribime si tenés alguna duda o querés ampliar sobre algún tema. +503 XXXX-XXXX

Unite al grupo de Facebook para poder compartir con otras mujeres lo que vamos haciendo! 🙂 (Link disponible para las que están haciendo el curso).

Te quiero mucho! 🙂

 

Todo tiene solución.

 

Si querés continuar haciendo este curso que dura 9 días, inscribite en https://psicologarebecca.com/producto/suelto-y-confio/

 

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